De acuerdo al escritor italiano Umberto Ecco, los
títulos se clasifican de acuerdo a la información que proporcionan.
Epónimos: son aquellos que mencionan al
personaje central. A modo de ejemplo
podemos citar: "Rodríguez" y "El hombre pálido" de F. Espínola, "Romeo y
Julieta" de Shakespeare, "Don Quijote de la Mancha" de
Cervantes; "Martín Fierro" de José Hernández., "Teru-Teru"
de Javier de Viana.
Emblemáticos: plantean el tema del cuento o hacen referencia
al argumento del mismo, como por ejemplo:
"Casa tomada" de J. Cortázar, "La insolación" de h. Quiroga.
Simbólicos: en ellos aparecen símbolos o
metáforas. Ejemplos: "Vida garfio" de Juana de
Ibarbourou, "A la deriva" de H. Quiroga, "El cuervo" de Edgar
Alan Poe.
Un aspecto a tener en cuenta es que un título puede
presentar características de dos tipos, es decir, puede ser emblemático y simbólico a la vez. Ejemplo de ello puede ser "A la
deriva" ya que a la vez que plantea el argumento del cuento (hay algo sin
rumbo, a la deriva); simbólicamente representa no solamente a la canoa sino
tamién al hombre enfrentado a su destino, intentando mantener el rumbo del
mismo pero finalmente fracasa porque su destino trágico ya está marcado.
Se agradece el aporte del material a la profesora Tatiana Quiroga